12 de agosto de 2020

Sesión académica a cargo del Grupo de Trabajo sobre Escenarios Globales del CARI

Por María Florencia Avena, Voluntaria de la Secretaría de Comunicación

El rol de la Argentina en el actual contexto internacional convocó a una nueva sesión académica virtual organizada por el Grupo de Trabajo de Escenarios Globales, el pasado 12 de agosto.

La actividad contó con la participación del Secretario Académico del CARI y miembro del Grupo de Trabajo, Juan Battaleme, quien tuvo a cargo la apertura de la sesión; el embajador Darío Celaya Álvarez, que presentó el equipo de investigación, compuesto por quince miembros; los disertantes Christian Bonfili, Javier Santander, María Belén Gracia y Marcia Levaggi. Andrés Schelp, asistente de Secretaría Académica, ofició de moderador.

El Grupo de Trabajo se organizó en torno a dos grandes ejes para abordar las investigaciones. Por un lado, desde la perspectiva de los modos de producción, que engloba temas como el futuro de la agricultura, la cuestión ambiental, la innovación tecnológica y la cuestión demográfica. Por el otro, desde el área de Seguridad, Defensa y Recursos Estratégicos. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha presentado un escenario inédito, distinto a cualquier otro, al impactar de manera transversal en diversos frentes a la vez. De modo que también se adopta una perspectiva de gobernanza, es decir, basada en el análisis de las agendas políticas de los agentes estatales y de cómo han reaccionado a la crisis.

Christian Bonfili, miembro del Departamento de Ciencias Políticas y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, planteó que el objetivo de investigación del subgrupo fue analizar el estado actual del sistema de gobernanza a la luz del COVID-19, para poder determinar los desafíos y oportunidades que hacen a la acción externa de la Argentina. Algunos de los principales hallazgos remiten a la creciente heterogeneidad de tendencias, a la expansión de la interdependencia y al ascenso de populismos y nacionalismos, pero sobre todo a la fragmentación de la gobernanza global, ahora profundizada por los efectos de la pandemia. Frente a este panorama, Bonfili se pregunta: "¿cómo debería la Argentina interpretar, evaluar y responder?".

El siguiente orador fue Javier Santander, Consejero en la Dirección Nacional de Malvinas e Islas del Atlántico Sur de la Cancillería, que habló sobre la seguridad internacional y el protagonismo que recobraron el Estado y las Fuerzas Armadas como reacción a la pandemia, siendo esta última –en mayor o menor medida– la institución mejor preparada para montar operativos que requieren una lógica organizativa y estratégica. En cuanto a las visiones del mundo en materia de seguridad, predomina la idea sobre el COVID-19 como profundizador de tendencias preexistentes, más que como una oportunidad de cambio sustancial.

En lo que respecta al futuro de la producción, María Belén Gracia, consultora independiente en derecho internacional económico, comercio internacional y asuntos regulatorios, presentó un relevamiento de datos basado en informes de distintas entidades como el Banco Mundial, el FMI, la OMC y el BID, que prevén una caída del comercio mundial del trece por ciento; y una contracción económica del tres por ciento en la misma escala. "Los índices son comparables a los de la Gran Depresión", afirmó Gracia. Para Argentina, se estima un porcentaje que supera los cuarenta puntos en materia de pobreza; un diez por ciento de la economía y algo más del seis por ciento del PBI de déficit primario. Sin embargo, se han identificado áreas con potencial para la Argentina, como el creciente desarrollo de la producción agrícola (alimentos de calidad y con altos valores de salubridad en su proceso productivo); el desarrollo del comercio electrónico y la digitalización de tareas comerciales, educativas y recientemente la telemedicina. Teniendo en cuenta la progresiva diversificación de fuentes de suministro, "hay una gran oportunidad para que nuestro país aporte bienes y servicios con valor agregado", sostuvo la especialista.

Por último, tuvo lugar la presentación de Marcia Levaggi, ex directora de Asuntos Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, que subrayó la importancia de adoptar una posición nacional que no se encierre en un pensamiento dogmático, sino que la Argentina busque una narrativa que pueda explicar al mundo su situación; que sea capaz de demostrar buenas prácticas de producción sustentable y que pueda incorporar estándares que le permitan al país ingresar en nuevas cadenas de valor. Levaggi sostuvo que la pandemia ha sido un gran disparador, porque puso en la mira los principales reclamos de la agenda ambiental: la deforestación, el tráfico de especies animales y su transporte, y la cercanía entre poblaciones urbanas y ecosistemas.