Desarrollo global de la economía del conocimiento: lecciones del caso israelí

25 de junio de 2018

 

 
Sesión académica a cargo de Oren Gershtein, CEO de "Identity Roads", con comentarios a cargo de Lucas Cornejo y Martín Guinart, organizada por el Comité Ciencia y Tecnología
Por Victoria Bohl

"El PBI de Argentina era de aproximadamente 500 mil millones en 2016, pero si el país fuera capaz de replicar algunos de los resultados del caso israelí, el PBI alcanzaría los 2.500 millones"

A lo largo de la discusión, el propósito del expositor, Oren Gerhstein, fue explicar el concepto de economía del conocimiento. Para ello, realizó un análisis del caso israelí y la evolución de una de las economías del conocimiento más sofisticadas del mundo, agregando observaciones sobre las utilidades, los desafíos y las prácticas del Estado argentino.

En primer lugar, el orador indicó que el principio básico de la economía del conocimiento consiste en que a medida que se utilizan materias primas y energía, su cantidad disminuye, mientras que cuando se hace uso del conocimiento, este se incrementa. Además, para ilustrar los beneficios de la economía del conocimiento, Gerhstein afirmó: "el PBI de Argentina era de aproximadamente 500 mil millones en 2016, pero si el país fuera capaz de replicar algunos de los resultados del caso israelí, el PBI alcanzaría los 2.500 millones".

Con el fin de evitar cualquier afirmación de que Israel tenía todo lo necesario para lograr el progreso económico en comparación con Argentina, el orador mencionó que el país latinoamericano está en una mejor situación económica que Israel 3 décadas atrás. En efecto, a fines de los la década del ochenta, Israel contaba con una inflación del 450%. Ante esta coyuntura económica, el gobierno desarrolló políticas públicas que buscaron explotar sus excelentes recursos humanos y encontrar alternativas a las industrias tradicionales, que se estaban trasladando al Lejano Oriente. La primera política implementada fusionó inversión privada y pública, en una proporción de uno a uno. Luego, en 1991, Israel comenzó un programa de incubación de tecnología cuyo objetivo era integrar la inmigración de la Rusia extranjera dentro de la población israelí. El 40% de estas personas son ingenieros y doctores; el objetivo era absorberlos en el ecosistema israelí y que no se instalaran en otros países. Actualmente, "Israel cuenta con el mayor número de multinacionales per cápita y se constituye como un punto de desarrollo de conocimiento y comercio, todo lo relacionado con la tecnología avanzada y las empresas".

Posteriormente, el orador indicó que las universidades desempeñan un papel clave en la economía del conocimiento. Por esta razón, las instituciones académicas israelíes están completamente subsidiadas por el gobierno, y gracias la inversión pública, generan ingresos constantemente a través de la comercialización de las ideas que desarrollan.

"Israel cuenta con el mayor número de multinacionales per cápita y se constituye como un punto de desarrollo de conocimiento y comercio, todo lo relacionado con la tecnología avanzada y las empresas"

Teniendo en cuenta la importancia de la academia, Gerhstein explicó que la propiedad intelectual es una herramienta vital. Sin embargo, y aunque Argentina posee múltiples industrias de tecnología avanzada, mencionó que los argentinos no dan cuenta de la importancia que tiene las patentes, para evitar el uso competitivo de productos nacionales sin pagar una licencia. El CONICET es la principal institución que está trabajando a favor de la propiedad intelectual. No obstante, de las cien patentes por las que trabajó el CONICET, solo el 5%. Sin embargo, según el expositor, esto no es responsabilidad de la institución e indicó que los propietarios y las empresas deberían encargarse de proteger las ideas que desarrollan.

Luego, el orador explicó que el factor de tiempo también es crucial. En efecto, para reproducir el ecosistema de alta tecnología israelí, es necesario crear una masa crítica de actividad en un corto período de tiempo. Sin embargo, una vez que se ha creado, el expositor mencionó que el ecosistema no se puede detener.

Adicionalmente, Gerhstein introdujo otro elemento de gran importancia para la creación del ecosistema: la cultura. Según el expositor, este es el punto en donde probablemente se encuentren la mayor cantidad de diferencias entre Argentina e Israel. De hecho, mientras que, Argentina tiene la ventaja de contar con una gran cantidad de jóvenes con una educación superior, en Israel siempre se llevan a cabo conferencias internacionales, el valor del espíritu emprendedor es enseñado desde la escuela secundaria, y los fracasos son considerados como oportunidades para adquirir experiencias.

Por otro lado, el expositor indicó que a pesar de que no es posible duplicar lo sucedido en el caso israelí, los gobiernos pueden lograr resultados similares mediante adaptando la aplicación de las mismas políticas a diferentes territorios.

"Argentina tiene la mayor manufactura de empresarios, pero están en todo el mundo, lo único que se necesita es entender que pueden hacerlo"

En el caso de Argentina, Gerhstein mencionó la importancia de haber creado CITES (la primera incubadora de tecnología, ubicada en Santa Fe y propiedad de "Sancor Seguros"). El objetivo de este tipo de instituciones es incentivar a las personas jóvenes, talentosas y altamente educadas, a desarrollar capacidades de gestión innovadoras. También, en noviembre de 2017, el Ministro de Producción anunció tres políticas públicas sofisticadas que apoyan las tecnologías y desarrollan una economía del conocimiento. Según el orador, este es solo el comienzo del proceso de innovación, pero es un gran lugar para comenzar.

Para concluir, Gerhstein afirmó que la creación de un ecosistema de alta tecnología no es espontánea y que es una responsabilidad del gobierno. Además, explicó que desarrollar capacidades de una economía del conocimiento dentro de la nación no es un privilegio, sino una necesidad. En este sentido, indicó: "Argentina tiene la mayor manufactura de empresarios, pero están en todo el mundo, lo único que se necesita es entender que pueden hacerlo".

Oren GerhsteinCEO de la consultoría global "Identity Roads". En el pasado, se desempeño como CEO en el Fondo de Inversión "Van Leer Ventures" y fue miembro del Consejo Directivo de numerosos Fondos de Inversión. Ha fundado y difirigido más de 75 empresas incipientes de tecnología. Ha trabajado, también, con el Gobierno de Nueva Zelanda en el diseño y creación de Programa Nacional Tecnológico de Incubadoras de Start Ups y ha supervisado el rediseño del Proyecto CITES en Argentina

Lucas CornejoDirector Nacional de Capital Emprendedor de la Secretaría de Emprendedores y PyMEs del Ministerio de Producción. Es Licenciado en Economía Empresarial de la Universidad Torcuato Di Tella. En su cargo actual, es responsable de desarrollar la industria capital emprendedor y favorecer la creación de empresas de alto impacto. Formó parte del diseño y ejecución de programas de inversión de capital de riesgo y en el desarrollo de la Ley de Emprendedores. Se desempeño como Coordinador del programa Aceleradoras BA Emprende y participó en el desarrollo e implementación del Plan de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires. Trabajó, además, en empresas como IBM Global Business Services Talent & Engagement y British American Tobacco Argentina

Martín GuinartDirector Nacional de Desarrollo Tecnológico e Innovación dependiente de la Subsecretaría de Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT). Doctorado en Relaciones Internacionales y Asuntos Exteriores por la Universidad del Salvador, y Licenciado en Economía por la Universidad Argentina de la Empresa. En el 2006, entró al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en donde se desempeñó como Coordinador General del Consejo Federal del mismo. A continuación, trabajó como Coordinador de Programas Internacionales de la Unión Industrial Argentina. En el 2011 retomó las funciones públicas, asumiendo como Director Nacional de Desarrollo Tecnológico e Innovación, cargo que ejerce hasta la actualidad. Es también, docent en la Universidad del Salvador y la Universidad de Tres de Febrero

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