Boletín de Noticias de Análisis Internacional

Semana del 12 de julio al 16 de julio de 2021

 

INDICE

1. Estallido de protestas en Cuba

2. El incierto futuro de Haití

3. El rol de Biden y los Estados Unidos frente a la inestabilidad en América Latina

4. Victoria europeísta en las últimas elecciones moldavas: ¿una oportunidad para el cambio?

5. Crisis en Afganistán tras el retiro de tropas estadounidenses

6. Crisis en Hong Kong: escalada de tensiones entre Estados Unidos y China

7. Décimo aniversario de la independencia de Sudán del Sur

8. Etiopía: un conflicto sin fin

 

 

1. Estallido de protestas en Cuba

El domingo 11 de julio comenzó una ola de protestas multitudinarias a lo largo de toda Cuba. Rafael Rojas (El País) sostiene que se trata de una explosión social muy parecida a las sucedidas en la mayoría de los países latinoamericanos en los últimos años. James Bloodworth (Foreign Policy) explica que las principales causas de este malestar son la escasez de alimentos, la represión gubernamental y una economía estancada, con el agravio de la pandemia de coronavirus. Rojas, por su parte, considera que el incremento de sanciones del gobierno estadounidense influye en el deterioro económico de la isla, pero también lo hace el freno que el Partido Comunista cubano puso a las reformas económicas desde 2016. A su vez, las muestras de malestar son tratadas por el gobierno cubano de manera represiva. Al respecto, el autor expone que el gobierno considera que lo que está sucediendo en Cuba no tiene causas endógenas, sino que es consecuencia exclusiva de la hostilidad de Estados Unidos, y no admite que la realidad cubana tenga algún contenido propio. Bloodworth agrega que los manifestantes son denunciados como agentes estadounidenses y fue el propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien llamó a una contramarcha revolucionaria. Sin embargo, las protestas son cada vez mayores y las redes sociales resultan clave para su difusión. En este sentido, coincide con Javier Corrales (New York Times) en destacar la difusión y la masividad actual: la población rural y los apolíticos se unieron a la protesta, y las transmisiones en vivo son un nuevo componente de ellas. El autor relaciona esto con una acumulación de malestar económico y sanitario, y con la inspiración generada por las manifestaciones recientes en América Latina, que dan al pueblo cubano mayor ímpetu para alzar la voz.

 

2. El incierto futuro de Haití

El asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse no hizo más que generar una mayor incertidumbre en el país. Jessica Donati y Courtney McBride (The Wall Street Journal) consideran que la crisis en el país caribeño representa un nuevo desafío para los Estados Unidos. Ellas subrayan el rol del país norteamericano como protector de la democracia, el cual podría verse amenazado por una creciente inestabilidad en la región centroamericana. Un potencial crecimiento en el flujo de migrantes hacia norteamérica podría desencadenar un sinfín de problemas tanto al interior de Haití como en países vecinos. Por este motivo, ellas consideran que la participación de los Estados Unidos en la resolución de esta crisis es fundamental. Por el contrario, Edna Bonhomme (Al Jazeera) asegura que lo que Haití y la región necesitan es una menor injerencia internacional en sus asuntos internos. Bonhomme destaca la importancia de tener en cuenta la larga historia de intervenciones extranjeras que sacudieron a Haití ya que desde la independencia del país –en el año 1804– la soberanía no ha sido del todo respetada. Estos hechos han provocado un debilitamiento de las instituciones y han contribuido a la inestabilidad política. Asimismo, asegura que si bien el asesinato del presidente representa una crisis en sí misma, los hechos son parte de una complicada trama que se venía gestando desde hace años. Por último, la autora sugiere que lo que el pueblo necesita son elecciones libres y transparentes que le permitan determinar el curso de su nación.

 

3. El rol de Biden y los Estados Unidos frente a la inestabilidad en América Latina

La influencia de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe comenzó a disminuir en la última década, a medida que la estrategia del país se reorientaba hacia la lucha contra el terrorismo en Medio Oriente. Sin embargo, Lara Jakes (The New York Times) afirma que el país actualmente enfrenta una serie de desafíos en su propio "vecindario". En este sentido, el analista Ryan Berg –consultado por The New York Times– señala que, durante décadas, Estados Unidos dio por sentada a América Latina como una fuente de estabilidad y fortaleza. Lara Jakes afirma que el lunes pasado, después de las grandes protestas en Cuba, Joe Biden acusó a los funcionarios cubanos de "enriquecerse" en lugar de proteger a su población de la pandemia del coronavirus, la represión y el deterioro económico. Por otro lado, al abordar la crisis en Haití, instó a sus líderes políticos a "unirse por el bien de su país". Asimismo, la autora destaca las sanciones de Biden a decenas de legisladores, jueces y fiscales de Nicaragua que están vinculados a los abusos de derechos humanos. Respecto al rol de la potencia norteamerciana en la región, el exsubsecretario de Estado de los Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, afirma que el gobierno de Biden evitará impulsar políticas unilaterales frente a las crisis de la región, como hizo Trump sin éxito en Venezuela. En cambio, asegura que Biden buscará tejer políticas multilaterales con países aliados y fortalecer instituciones hemisféricas como la Organización de Estados Americanos (BBC World News).

 

4. Victoria europeísta en las últimas elecciones moldavas: ¿una oportunidad para el cambio?

El principal partido europeísta de Moldavia, Acción y Solidaridad (PAS), de centro-derecha, triunfó en las elecciones parlamentarias con el 52,80% de los votos, fortaleciendo a la presidenta Maia Sandu (Al Jazeera). Corneliu Rusnac y Stephen McGrath (The Washington Post) agregan, sin embargo, que la participación electoral en el país, de aproximadamente 3,5 millones de habitantes, fue de poco más del 48%. Olga Shylenko (The Moscow Times) advierte, además, que la coalición socialcomunista pro-rusa encabezada por Igor Dodon quedó en segundo lugar, con un 27,2%. Es importante destacar que Moldavia, al estar enclavada entre Ucrania y Rumania, se ha encontrado históricamente dividida entre estrechar lazos con la Unión Europea o mantener las relaciones establecidas durante la era soviética con Moscú. Rusnac y McGrath, en este sentido, hacen referencia al acuerdo firmado por Moldavia en 2014 con la Unión Europea con el objetivo de forjar vínculos más estrechos, una estrategia que fue limitada por los altos niveles de corrupción y la falta de reformas que frenaron el desarrollo del país. Según Andra Timu e Irina Vilcu, el resultado de estas elecciones valida la decisión de la presidenta Sandu de disolver el parlamento en abril, y podría poner fin a las tensiones entre las fuerzas políticas europeístas y prorrusas (Bloomberg). La presidenta cuenta con 712 millones de dólares de ayuda de parte de la Unión Europea destinados a impulsar la inversión y mantener a flote la economía de Moldavia. De todos modos, el hecho de que solo haya dos partidos principales muestra cuán polarizada está la sociedad, y las autoras señalan que si bien ahora Sandu tiene la oportunidad de consolidar el poder, aún queda por verse si puede llevar a cabo los planes establecidos por su partido. Entre ellos hay reformas judiciales, la confiscación de activos obtenidos ilegalmente y un intento de mejorar las políticas contra la corrupción.

 

5. Crisis en Afganistán tras el retiro de tropas estadounidenses

El jueves 8 de julio Joe Biden reforzó la retirada militar estadounidense de Afganistán. Cleve R. Wootson, Dan Lamothe y John Wagner (The Washington Post) afirman que Biden rechazó enérgicamente las críticas de la comunidad internacional, ya que la retirada estadounidense ha dado paso a la expansión de los talibanes en las regiones rurales de Afganistán y a la desintegración de la seguridad interna. Además, agregan los autores, el presidente estadounidense expresó que Estados Unidos no llegó a Afganistán para construir una nación, y que es el derecho y la responsabilidad del pueblo afgano decidir sobre su futuro (Reuters). Sin embargo, hay argumentos opuestos. El analista Brahma Chellaney (Project Syndicate) advierte que un retiro absoluto de su presencia militar convertiría al gobierno estadounidense en cómplice de los talibanes, y eventualmente, de un resurgimiento del terrorismo a nivel global. En un sentido similar, el exvicecanciller alemán Joschka Fischer había señalado en abril que el retiro de los países occidentales de Afganistán podría provocar una grave crisis humanitaria. Para él, el resultado de la incursión militar en Afganistán debe considerarse una derrota (Project Syndicate). El ex primer ministro sueco Carl Bildt comparte esa evaluación, y cree que la retirada debería incluir un plan de contingencia para el gobierno central afgano (Project Syndicate). Emma Thomasson (Reuters), por su parte, sostiene que Afganistán ya enfrenta un elevado número de migraciones internas, ya que los afganos huyen de sus hogares debido a la escalada de violencia. Si no se llega a un acuerdo de paz entre los talibanes y el gobierno central de Afganistán, sólo se producirán más desplazamientos en el país. Por su parte, los ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés) reunidos el pasado miércoles, pidieron el fin de la violencia en Afganistán contra los civiles y las autoridades e instaron al gobierno afgano a fortalecer su posición en aras de la estabilidad (The Diplomat). Además, hay expectativas de una reunión entre líderes talibanes y el gobierno central afgano, que se espera que tenga lugar en los próximos días en Qatar (Al-Jazeera).

 

6. Crisis en Hong Kong: escalada de tensiones entre Estados Unidos y China

El pasado 10 de julio el Departamento de Estado norteamericano publicó una misiva firmada por la Coalición por la Libertad de los Medios, con el objetivo de criticar el cierre forzoso del periódico Apple Daily en Hong Kong, y el arresto de su personal por parte de las autoridades de la región. El comunicado advierte que esta acción se produce en un contexto de aumento de la censura de los medios y periodistas. Según el analista Kurt Tong, la contradicción en las circunstancias políticas y económicas de Hong Kong se piensa como un camino directo hacia la desaparición del territorio como centro financiero mundial (Foreign Affairs). Pese a que los lazos entre Estados Unidos y China ya eran tensos por cuestiones arancelarias y por el origen de la pandemia de coronavirus, las relaciones solo han empeorado en el último tiempo. Aunque Biden se ha reunido con sus pares de Europa, Rusia, Japón y Corea del Sur, aún no se ha encontrado con Xi Jinping, mostrando así una falta de decisividad peligrosa, según señalan Saleha Mohsin, Nick Wadhams y Jennifer Jacobs (Al Jazeera). Kurt Tong (Foreign Affairs) asegura que China ha incumplido su promesa de preservar un alto grado de autonomía para Hong Kong, pero los gobiernos extranjeros están descubriendo que tienen poca capacidad para frenar las políticas de Beijing. Según el autor, esto sugiere que la separación financiera, las sanciones y las barreras económicas son herramientas menos confiables de lo que Washington cree.

 

7. Décimo aniversario de la independencia de Sudán del Sur

La semana pasada se cumplió el décimo aniversario de la independencia de Sudán del Sur y varios autores reflexionaron en torno al tema con un punto en común: actualmente, los horizontes de la joven nación poco tienen que ver con lo que de ella se esperaba. Comfort Ero y Alan Boswell (Foreign Affairs) señalan que durante sus primeros años como país independiente, la población de Sudán del Sur fue consumida por una devastadora guerra civil que dejó casi medio millón de fallecidos y cuatro millones de desplazados. Por su parte, Lynsey Chutel (Foreign Policy) señala que la crisis humanitaria que se desarrolla en el país parece interminable. La autora afirma que incluso los servicios más básicos, como la atención médica y la educación, se subcontratan a organizaciones no gubernamentales. En este sentido, la misión de Naciones Unidas no solo intenta elaborar una constitución, sino que también brinda recursos para la vida cotidiana. Chutel, asimismo, señala que el principal conflicto se originó al interior del país, a través de una lucha de poder entre el presidente actual, Salva Kirr Mayardit, y su adjunto, Riek Machar, la cual presenta características étnicas, en tanto Kiir es miembro de la etnia Dinka y Machar, de la etnia Nuer. La autora enfatiza que se trata de una lucha por los recursos en un país que nunca ha tenido instituciones de buen gobierno. Finalmente, Ero y Boswell afirman que no todo está perdido y que los líderes de Sudán del Sur y sus socios externos tienen la oportunidad de revertir los errores del pasado y sentar las bases de un país más pacífico. Para hacerlo, afirman los autores, deberían centrarse en el principal culpable del fallido nacimiento de Sudán del Sur: la política interna rebelde.

 

8. Etiopía: un conflicto sin fin

Lejos de poner fin al conflicto, la reciente derrota de las fuerzas del gobierno etíope en manos de los rebeldes en Tigray ha abierto el abanico de posibilidades con respecto al futuro de Etiopía. Robert Kaplan (Foreign Policy) sostiene que la resolución del conflicto dependerá de una difícil negociación de un cese al fuego entre los bandos, y agrega que la mayor amenaza actual es la movilidad de la guerra del norte hacia el oeste y noroeste del país. Asimismo, de acuerdo a la editorial de The Washington Post, la declaración unilateral del gobierno etíope de un cese al fuego en Tigray ha provocado un retroceso severo ya que ha desencadenado el bloqueo de las rutas terrestres y aéreas. Además, el puente de Tekeze, una ruta de suministro clave hacia Tigray, fue destruido esta semana por las fuerzas regionales de Amhara, que ayudaron a los soldados federales. El artículo expresa que si bien el primer ministro etíope, Abiy Ali, prometió una guerra rápida y quirúrgica a fin de terminar el enfrentamiento, lo único que se ha logrado hasta el momento es una catástrofe humanitaria. Ante la nombrada derrota, Kaplan expresa que situaciones como el posible desmoronamiento del partido de Abiy, la compleja aceptación de la derrota por parte de las fuerzas eritreas y la difícil protección de la frontera occidental contra las invasiones sudanesas son factores fundamentales que demarcarán el futuro del país.

 

Edición: Analía Amarelle, Lucas Mertehikian y Julia Pérez Maldonado.

Equipo de Redacción: Camila Busso, Lucía Cobián, Julieta Larruy, Candela Leguizamón, Zach Saderup y Martina Schmitt.

 

 

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