El bicentenario de la diplomacia argentina: la misión Irigoyen

31 de mayo de 2010
Sesión académica a cargo de Rosendo Fraga, miembro del Comité Ejecutivo del CARI
Por Federico Dall'Ongaro

Adalberto Rodríguez Giavarini -presidente del CARI- dio inicio a la sesión académica haciendo una breve referencia acerca del extenso desempeño de Rosendo Fraga, quien además de otras facetas profesionales es parte integrante del Comité Ejecutivo de esta institución.

En el marco de las celebraciones por el bicentenario, el conferenciante propone recordar la designación de la primera misión diplomática de la Argentina a cargo de Matías de Irigoyen. Aquel evento constituye el hito fundacional dentro de la historia de las relaciones diplomáticas de nuestro país.

"Creo que, en realidad el día 29 de Mayo se funda el estado argentino, ya que ese es el mismo día en que la junta revolucionaria creó también el ejercito"

Fraga comenzó su disertación dando a conocer lo que a su entender constituye el nacimiento de la diplomacia de nuestro país. La misma, festeja su bicentenario el sábado 29 de mayo, ya que fue en la misma fecha del año 1810 que la Primera Junta designó al primer enviado diplomático -Matías Irigoyen- ante el Reino de Gran Bretaña y el gobierno español. "Creo que, en realidad el día 29 de mayo se funda el estado argentino, ya que ese es el mismo día en que la junta revolucionaria creó el ejército" argumentó el disertante.

Para Rosendo Fraga es el poder militar en conjunto con sus relaciones exteriores lo que caracteriza a un estado.

El día 28 de mayo de 1810, comenta el historiador, la Primera Junta envió una circular a lord Strangford, al Marqués de Casa Irujo -embajador español en Río de Janeiro-, al Virrey del Perú, al Capitán General de Chile y al Presidente del Gobierno de Cuzco. La circular notificaba que se instalaba un nuevo gobierno. Bajo la perspectiva de Fraga, ésta constituye la primera notificación antes de producirse el acto diplomático al día siguiente. "El que sugirió el nombre de Irigoyen fue Belgrano", estableció el disertante. Fue el secretario de la Primera Junta patria; fue quien dio inicio a la primera función diplomática de la Argentina.

"Al momento de ser designado representante del gobierno revolucionario ante Gran Bretaña, Matías de Irigoyen tenia 29 años y se había formado como oficial de marina en España", comentó. Al regresar a la Argentina en 1808 comenzó su vinculación con aquellos que estaban llevando a cabo la revolución. Uno de los tantos interesantes y curiosos datos brindados hizo referencia a que una semana antes de producirse la Revolución de Mayo, Matías se presentó en el cuartel de Patricios ofreciendo a Saavedra y a Viamonte una donación de cuatro mil pesos plata, costumbre española que implica que antes de entrar a combate, las tropas deben tener su sueldo pago al día. Según el catedrático, el día 22 de mayo los hermanos Irigoyen participaron en el Cabildo Abierto realizado en Buenos Aires.

Las fuentes que dan cuenta de los detalles de la misión de Irigoyen, según el doctor Fraga, se encuentran distribuidos en cuatro memorandums que se localizan en el Archivo General de la Nación. El primero de ellos fue enviado por Irigoyen -desde su destino- a la Junta. El segundo, constituye un informe confidencial que Irigoyen le envió a Manuel Belgrano. El tercer y cuarto documento, por su parte son dos notas que dan cuenta de las notificaciones entre el gobierno revolucionario y el gobierno británico.

Luego de la detallada explicación acerca del contexto bajo el cual es designado Matías de Irigoyen como enviado diplomático, el doctor Fraga comenzó por denotar aquellos eventos de relevancia sucedidos durante el transcurso de la misión. El 8 de agosto de 1810, el diplomático fue recibido por el Ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña -Marques de Wellesley-, hermano del duque de Wellignton.

De acuerdo con el disertante, "Tras cuatro reuniones entre el representante de la Junta revolucionaria y el Ministro de Relaciones Exteriores británico, Irigoyen pidió -por parte de su gobierno- la colaboración inglesa para impedir el avance portugués en el Río de la Plata y la Banda Oriental". Además, pidió armamento para entablar la lucha contra los franceses y protección militar contra aquel país.

En tercer lugar, ilustró el politólogo, se pidió colaboración para poder enviar recursos a España con vistas a ayudar en su lucha contra Francia. A pesar de su ofrecimiento de mediación, el Ministro británico negó el pedido de Irigoyen. "Matías siempre se mostró escéptico acerca de la posibilidad de que una alianza anglo-portuguesa pudiera contra los franceses", profundizó Fraga. Destacó además, "uno cuando lee los informes puede ver en realidad que Irigoyen está queriendo que los franceses ganen la península, ya que ve que el triunfo político militar francés en la península es lo que permitiría la independencia".

Seguidamente, el orador comentó que en Buenos Aires, Mariano Moreno se impacientó por la falta de resultado de Irigoyen, por lo tanto envió a Aguirre como segundo comisionado en Londres. En octubre consiguió que lo designen a Vieytes como nuevo representante diplomático, pero no pudo hacerse cargo de la misión. En diciembre, el mismo Moreno es designado.

"Alguien que tiene la vocación de la diplomacia, tiene la vocación del servicio al estado. Desde esa perspectiva, el primer diplomático fue un testimonio absolutamente claro"

Para Fraga, la pérdida de contacto entre Manuel Belgrano -quien había partido hacia Paraguay- y Matías de Irigoyen fue uno de los factores claves que determinó el final de su misión en Gran Bretaña.

Conocedor de los laberintos de la historia política argentina, el expositor comentó que antes de que Matías Irigoyen regresara a Buenos Aires, el Ministro de Relaciones Exteriores Británico le dio a Lord Strangford una carta de recomendación. La misma permitía la detención de Irigoyen en las costas de Río de Janeiro en el marco de su regreso. Sin embargo, pese al intento del rey de Portugal de efectivizar la captura del diplomático, no pudo realizarla.

Retóricamente, Fraga se preguntó "¿Qué logros había cultivado Irigoyen en su misión?". A pesar de mencionar el pesimismo por parte del diplomático a la hora de realizar un balance de su gestión, Fraga comenta que los dos logros más importantes que se había propuesto los obtuvo: el impedimento del avance de Portugal sobre las costas del Río de la Plata y la obtención de armamento para el combate en el marco de la revolución.

A modo de conclusión realizó algunas interesantes reflexiones. En primer lugar indicó que la experiencia de Matías de Irigoyen constituye el primer indicio de una misión diplomática. En segundo lugar -y con gran énfasis- remarcó que el diplomático es ante todo, un servidor público. "Alguien que tiene la vocación de la diplomacia, tiene la vocación del servicio al estado. Desde esa perspectiva, el primer diplomático fue un testimonio absolutamente claro", concluyó.

Para finalizar su presentación, destacó con gran elocuencia y precisión; "recordar la misión Irigoyen tiene que ver con un testimonio hacia el futuro, yo creo que el diplomático es esencial para el estado argentino inclusive en la era de la tecnología".

"El funcionario que está en el terreno de ocurrencia de los eventos resulta imprescindible para el mantenimiento de la democracia".

Más información:

Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría
Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto

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