La respuesta de Corea del Sur al COVID-19

Por Mercedes S. Giuffre, 16 de mayo de 2020

 

Oriente y Occidente

La presencia global de esta pandemia ha obligado a replantear diversos escenarios. En dicho análisis se advierte que Oriente ha dado una respuesta más eficaz que Occidente, y que Corea del Sur es un paradigma de eficiencia, pese a las últimas cifras (de mayo) de aumento de casos, debidas a una situación puntual en una zona de vida nocturna.

A diferencia de la mayoría de las enfermedades infecciosas que registran sus cifras de muerte más altas en el mundo en desarrollo, el COVID-19 ha causado sus mayores estragos entre las naciones más ricas del mundo. El grupo de naciones "Este-Oeste". Europa y América del Norte, por un lado, y Asia del Este, por otro, representan las tres zonas clave de actividad económica del mundo. Pero las razones de la disparidad masiva en las cifras de gestión de pandemia, de Oriente y Occidente, no son simples de considerar. Las variables son innúmeras. No dependen exclusivamente de la variable política o de la presencia de un sistema democrático. En Oriente, las estructuras políticas de China y Vietnam, por un lado, y democracias de Japón, Corea del Sur y Taiwán, por otro, se oponen diametralmente pero han controlado la pandemia.

Asia tiene ventajas por razones que combinan política y cultura. Más allá de la política se encuentra la cuestión más amplia de la cultura. Las naciones de Asia oriental comparten una cultura confuciana de colectivismo e identidad de grupo, reforzada por mayores niveles de homogeneidad étnica y obediencia a la autoridad. En chino, el carácter para "Estado", incluye "familia": 国家, implica obediencia, bien común.

Debido a la contaminación atmosférica habitual de Asia oriental, el uso de máscaras es un hábito común recurrente en Asia, un paso simple pero crítico para detener la transmisión de enfermedades respiratorias. También hay menos contacto físico personal directo en Asia oriental, con su tradición de inclinarse (Kowtow), versus Occidente, con su tradición de besos, abrazos y apretón de manos.

 

El caso Corea del Sur

La lista de las 8 principales naciones afectadas por COVID-19, y su número de fallecidos, de acuerdo con https://www.worldometers.info/coronavirus/, actualizada al 16 de mayo de 2020, se circunscribe a países occidentales de importancia. Estados Unidos está en el 1° lugar, España en el 2°, Rusia en el 3°, Reino Unido en el 4°, Brasil en el 5°, Italia en el 6°, Francia en el 7°, Alemania en el 8°. El virus se originó en China, pero ninguna nación de Asia oriental forma parte de esta lista. China, hoy está en 13° lugar. Corea del Sur en el 44° lugar.

El gobierno de Corea del Sur tomó medidas inmediatas para tomar el control sobre la pandemia. Seúl tuvo que aplicar decisiones críticas: ¿contener el virus de acuerdo con el modelo chino aplicando estrictamente el lockdown, limitando la libertad pública y poniendo en peligro a la economía? ¿Adoptar el modelo británico de evitar la cuarentena? (una política que el RU cambió más tarde). ¿O adoptar el modelo israelí de cerrar las fronteras a cualquiera que viniera del exterior?

Seúl eligió un modelo exclusivamente coreano: mapear la enfermedad, mantener la transparencia, convencer a los ciudadanos de que se adhieran a un conjunto de reglas y política de vigilancia y, tal vez lo más significativo, testear rápidamente a tantas personas como sea posible: al 31 de marzo de 2020, el número de tests realizados por Corea era de 395.194. Cuarenta laboratorios simultáneamente comprobaron miles de tests al día. El kit de tests que utiliza Corea del Sur fue desarrollado y producido en el país.

Al comienzo de la crisis, llevaron a cabo unas 3.000 pruebas al día, pero rápidamente aumentó este ritmo a casi 25.000 por día. Para mantener la eficiencia de este proceso, Seúl agilizó las pruebas mediante la creación de un proceso de pruebas de drive-through al estilo McDonald's. Las personas conducen y son testeadas sin salir de sus coches en menos de 10 minutos.

El gobierno a su vez, utiliza el seguimiento de teléfonos móviles, CCTV y aplica un sistema para rastrear y mapear los movimientos de los ciudadanos que dan positivo. Este tipo de vigilancia podría recordar al Gran Hermano, pero apela al propósito inmediato de identificar a quien pudo haber estado en contacto con un contagiado. A toda persona que entre a Corea del Sur se le pide que cargue una aplicación en su teléfono y la actualice diariamente.

La última etapa en la lucha contra el COVID-19 es el sistema de salud de Corea del Sur y su eficiente respuesta, sistema que está a la par de cualquiera del nivel más avanzado del primer mundo. Corea hoy se encuentra en el lugar 44° de países afectados por COVID-19.

A la fecha (16 de mayo de 2020), Corea solo tiene 262 fallecidos (Fuente: www.worldometer.com)

 

Mag. Mercedes S. Giuffre, Coordinadora Grupo de Trabajo sobre Corea mgiuffre@mdp.edu.ar