Artículos de opinión
Inteligencia artificial Entre las fricciones y la expansión de la zona gris

El impacto de la inteligencia artificial está transformando radicalmente la seguridad internacional al democratizar capacidades coercitivas que antes eran monopolio exclusivo de los Estados. Según el autor, la IA y otras tecnologías de uso dual logran esto al reducir drásticamente cuatro "fricciones" históricas de la coerción organizada: la informacional (el acceso a saberes especializados), la coordinativa (sustituyendo grandes equipos humanos por agentes artificiales), la logística (abaratando la producción de daños a escala) y la de atribución (facilitando el anonimato). Como resultado, actores no estatales y grupos reducidos ahora pueden ejecutar operaciones complejas y disruptivas, como desarrollar software para misiles o coordinar campañas cibernéticas, de manera rápida, económica y con un alto grado de sofisticación.
Esta democratización del daño expande peligrosamente la "zona gris" del conflicto internacional, aquella franja de agresión que se mantiene por debajo del umbral de la guerra abierta. Se genera así una profunda asimetría estructural y una "economía del intento" desfavorable para los defensores: mientras que los atacantes multiplican sus ofensivas a bajo costo y sin rendir cuentas, los Estados enfrentan respuestas lentas, costosas y limitadas por sus propias trabas institucionales. Además, la creciente autonomía de los agentes artificiales desdibuja la frontera entre herramienta y actor, lo que desafía los conceptos tradicionales de disuasión, responsabilidad legal y defensa, convirtiendo a esta coerción descentralizada en una condición permanente del sistema global.


