Documentos de trabajo

Situación y perspectivas del turismo con Asia

Por Jorge Eduardo Malena, Lía Rodríguez de la Vega.

Situación y perspectivas del turismo con Asia

El turismo internacional atraviesa en la actualidad un proceso de profunda transformación, impulsado por cambios en la distribución global del ingreso, la expansión de las clases medias en Asia, el desarrollo de nuevas rutas de conectividad aérea y la creciente diversificación de las motivaciones de viaje. En ese contexto, Asia se ha consolidado como uno de los espacios más dinámicos del turismo mundial, no solo por el volumen de viajeros que genera, sino también por la sofisticación y diversidad de sus mercados emisores. Para países como la Argentina, esta evolución representa simultáneamente una oportunidad estratégica y un desafío complejo.

El seminario “Situación y perspectivas del turismo con Asia”, organizado en octubre del 2025 por el Comité de Asuntos Asiáticos del CARI, surgió precisamente de la necesidad de reflexionar acerca de este escenario en transformación y de promover un diálogo entre académicos, empresarios y funcionarios interesados en los vínculos entre nuestro país y las distintas regiones de Asia. Las exposiciones reunidas en este volumen constituyen un aporte relevante para comprender las potencialidades, limitaciones y perspectivas del turismo receptivo proveniente de China, Corea, Japón, India y el Sudeste Asiático.

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Prólogo

Jorge E. Malena

El turismo internacional atraviesa en la actualidad un proceso de profunda transformación, impulsado por cambios en la distribución global del ingreso, la expansión de las clases medias en Asia, el desarrollo de nuevas rutas de conectividad aérea y la creciente diversificación de las motivaciones de viaje. En ese contexto, Asia se ha consolidado como uno de los espacios más dinámicos del turismo mundial, no solo por el volumen de viajeros que genera, sino también por la sofisticación y diversidad de sus mercados emisores. Para países como la Argentina, esta evolución representa simultáneamente una oportunidad estratégica y un desafío complejo.

El seminario “Situación y perspectivas del turismo con Asia”, organizado en octubre del 2025 por el Comité de Asuntos Asiáticos del CARI, surgió precisamente de la necesidad de reflexionar acerca de este escenario en transformación y de promover un diálogo entre académicos, empresarios y funcionarios interesados en los vínculos entre nuestro país y las distintas regiones de Asia. Las exposiciones reunidas en este volumen constituyen un aporte relevante para comprender las potencialidades, limitaciones y perspectivas del turismo receptivo proveniente de China, Corea, Japón, India y el Sudeste Asiático.

La importancia de este debate adquiere particular relevancia si se consideran las fluctuaciones que ha experimentado el turismo receptivo en la Argentina durante los últimos años. Aun en contextos de desaceleración o retracción en el ingreso de visitantes extranjeros, el turismo continúa siendo una fuente significativa de divisas y un instrumento de proyección internacional para el país. Más aún, el análisis de los mercados asiáticos permite advertir que nos encontramos ante sociedades cuyos niveles de movilidad internacional, capacidad de consumo y diversificación de intereses turísticos crecen a un ritmo superior al observado en muchas otras regiones del mundo.

En efecto, el turista asiático contemporáneo ya no puede ser comprendido mediante categorías homogéneas o simplificadoras. Cada uno de estos mercados presenta características culturales, sociales y económicas específicas, así como diferentes expectativas respecto de la experiencia turística. Algunos priorizan el patrimonio histórico y cultural; otros muestran mayor interés por la naturaleza, la gastronomía, las compras, el turismo religioso o las experiencias vinculadas al entretenimiento y la innovación tecnológica. A ello se suman cambios generacionales que modifican los patrones tradicionales de viaje y otorgan creciente relevancia a las plataformas digitales, las recomendaciones de influencers y las redes sociales como mecanismos de decisión.

Las ponencias incluidas en esta obra abordan precisamente algunas de las dimensiones más relevantes de esta problemática. Entre ellas, la necesidad de mejorar la conectividad aérea con China, las implicancias de la promoción turística en Corea del Sur, el papel de los influencers y las herramientas digitales en el fomento del turismo coreano, el potencial histórico y cultural del turismo receptivo proveniente de Japón, los desafíos estructurales que plantea el creciente mercado turístico de la India y la importancia estratégica del Sudeste Asiático como región emergente para la promoción turística argentina.

Sin embargo, más allá de las especificidades de cada mercado nacional, existe un conjunto de cuestiones transversales que condicionan la capacidad de la Argentina para consolidarse como destino atractivo y competitivo a escala global. La calidad de los servicios turísticos, la inversión en infraestructura, la facilitación de visados, la estabilidad macroeconómica, la seguridad, la conectividad aérea y digital, así como la continuidad de políticas de promoción internacional sostenidas en el tiempo, constituyen factores esenciales para ampliar la presencia argentina en los mercados asiáticos.

A ello debe añadirse un aspecto frecuentemente subestimado: la necesidad de comprender las expectativas culturales de los visitantes asiáticos. El turismo contemporáneo ya no se limita únicamente a la oferta de paisajes o atractivos tradicionales; involucra también experiencias, formas de hospitalidad, hábitos de consumo y modalidades de interacción social, que requieren sensibilidad intercultural y capacidad de adaptación. En este sentido, el fortalecimiento de la relación turística con Asia implica también un proceso más amplio de aprendizaje mutuo y acercamiento entre sociedades.

Las contribuciones aquí reunidas no pretenden ofrecer respuestas definitivas, sino abrir nuevas preguntas y líneas de análisis sobre un fenómeno cuya importancia continuará creciendo en las próximas décadas. Al mismo tiempo, ponen de manifiesto que el turismo no constituye solamente una actividad económica, sino también una herramienta de diplomacia pública, intercambio cultural y construcción de vínculos humanos entre regiones geográficamente distantes pero cada vez más interconectadas.

Deseamos que este documento contribuya tanto al debate académico como al diseño de políticas públicas y estrategias empresariales orientadas a fortalecer la inserción turística de la Argentina en Asia. Asimismo, aspiramos a que las reflexiones aquí presentadas estimulen futuras investigaciones y nuevas iniciativas de cooperación entre instituciones, especialistas y actores del sector turístico.

Finalmente, corresponde expresar mi agradecimiento a los coordinadores y miembros de los grupos de trabajo del Comité de Asuntos Asiáticos del CARI, cuyo compromiso organizativo e intelectual hizo posible la realización del seminario y la publicación de este volumen. Del mismo modo, extiendo mi reconocimiento a la Dra. Lía Rodríguez de la Vega, subdirectora del Comité de Asuntos Asiáticos, por su esmerada labor de compilación y primera edición de esta obra. 

Turismo Chino a la Argentina

Ernesto Fernández Taboada y Natalia Qin

En nuestro país residen aproximadamente 200.000 ciudadanos chinos, mayormente dedicados al comercio (Denardi, 2022; 2024). También tenemos unas 75 empresas chinas con oficinas, talleres y depósitos en diferentes ciudades (Simonit, 2011). Esto presupone, por un lado, visitas de parientes de los comerciantes chinos afincados en nuestro suelo y, por otro lado, el ingreso permanente de funcionarios de las empresas, que relevan a los funcionarios que ya cumplieron su ciclo. Ambos, los parientes y los funcionarios que hacen el relevo, hacen frecuentes visitas a los principales sitios de interés turísticos, de modo que, si bien no se los cuenta como turistas, de alguna manera lo son.

Hasta hace pocos años, algunas instituciones educativas de nuestro país recibían estudiantes o graduados chinos que venían a aprender español o realizar algún estudio de grado o posgrado. Lamentablemente, esto disminuyó (Andrés y Perrotta, 2025). Es una lástima por dos razones; una, porque el contacto de los estudiantes chinos con los nuestros era enriquecedor para ambas partes y, además, porque al regresar a China dichos jóvenes eran los mejores embajadores y propagandistas de nuestras bellezas naturales.

En 2018, antes de la pandemia, habíamos recibido aproximadamente 80.000 visitantes chinos. Ese año salieron de China 120 millones de personas para hacer turismo en el exterior. El primer destino que los turistas chinos desean conocer (fuera de los países asiáticos) son los Estados Unidos, el segundo en orden de importancia es Europa y recién en tercer lugar está Latinoamérica. La imagen que se tiene en China de Latinoamérica es que la nuestra es una región con poca contaminación, cielo azul y muchas bellezas naturales.

Hacia 2023, pasada la pandemia, hubo una recuperación de la cantidad de turistas chinos que nos visitaron. Creemos que, de a poco, la cantidad puede aumentar en función de que los organismos de promoción del turismo de nuestro país (entre otras actividades) sigan participando de las ferias de turismo en el exterior que se celebran en diferentes ciudades chinas anualmente y tengan presencia en las redes sociales chinas, como Weibo, WeChat, etc.

En general, los viajes a Latinoamérica se planifican para visitar dos o tres países: Argentina, Perú y Brasil, por ejemplo, o Argentina, Brasil y Cuba. Nuestra infraestructura turística no es muy amplia y aún falta que la oferta hotelera adecue sus facilidades a los gustos de los turistas chinos, sobre todo, cuando reciben la visita de delegaciones. A modo de ejemplo, se necesita contar con cartillas con indicaciones en chino, desayuno chino, canales de TV china, pavas eléctricas y pantuflas en las habitaciones, etc. Se deben tener en cuenta, además, los horarios de las comidas a los cuales están habituados: 11:30 para el almuerzo y 17:30 para la cena. Algunos hoteles grandes ya tienen este servicio personalizado, pero aún falta que más hoteles lo adopten.

En general, el turista chino arriba a nuestro país por vía aérea y, como se ha indicado, dado que es un trayecto muy largo para visitar solo un destino, estos viajes incluyen a menudo a Perú, Brasil y/o Chile. Por ello, al tratarse de un viaje de quince días, el tiempo reservado para la Argentina suele ser poco menos de una semana, con un itinerario previamente organizado y confirmado por agencias de viajes en China.

También recibimos, de noviembre a marzo, público chino que realiza viajes en crucero a la Antártida como principal destino. Son pasajeros provenientes de un sector socioeconómico medio alto. Estos cruceros parten desde Ushuaia y tienen una duración de doce a quince días; suelen sumarse unos días más en el territorio argentino, pero de modo complementario.

En ambos casos, el destino más visitado es las cataratas del Iguazú (muchas veces, la puerta de salida para luego migrar a Brasil). En algunas oportunidades, además, se suman las visitas a El Calafate y Ushuaia y, en ocasiones, Bariloche. Luego aparece Mendoza, en los casos en que el público visitante sea amante del vino y la gastronomía, a los efectos de realizar la Ruta del Vino. En todos los destinos mencionados, lo que más le interesa al turista chino son aquellos paisajes naturales únicos, que no se repiten en otros destinos.

Asimismo, en general, el turista chino no busca el turismo de playa por razones culturales.

En cuanto a la calidad de los hoteles que prefieren, son aquellos de 4 estrellas o, en algunos casos, de 5 estrellas, ya que están acostumbrados a un estándar alto en calidad y mejor en oferta, como se suele ofrecer en Asia.

Las rutas más elegidas por los turistas chinos suelen ser las europeas y de Medio Oriente, destinos en los que no se requiere un visado para el ingreso. A partir de diciembre de 2025, con la puesta en servicio de una ruta aérea directa de Shanghái a Buenos Aires, con una parada técnica en Auckland (a través de China Eastern Airlines), se ha creado un incentivo adicional para que más turistas viajen a la Argentina, o viceversa. Además, el nuevo convenio por el cual se les permite a los viajeros chinos que cuenten con un visado estadounidense ingresar a la Argentina facilita aún más el fomento del turismo hacia nuestro país.

Referencias

Andrés, M. V. y Perrotta, D. (2025). Movilidad Educativa entre Argentina y China: Desafíos y Oportunidades. En Fundación Germán Abdala, Cooperación Sur Global. China, Argentina y Latinoamérica en la Gobernanza Global (pp. 3-18). https://fgabdala.com.ar/movilidad-educativa-entre-argentina-y-china-desafios-y-oportunidades/

Denardi, L. E. (2022). La diáspora china en Argentina: características y respuestas frente al Covid19. Ibero-América Studies, 4(1), 1-9. https://doi.org/10.55704/ias.v4i2.02

Denardi, L. E. (2024). Aproximaciones a los sentidos de “elite” de los migrantes chinos en Buenos Aires. TongDao. Revista Latinoamericana de Estudios de China Contemporánea, 1(2). https://doi.org/10.69895/45gqnp35

Simonit, S. (2011). Las empresas chinas en Argentina. Chinese Studies Working Paper Series, 1, Gener. Master en Estudis Xinesos, Universitat Pompeu Fabra.

 

Promoción del turismo en Corea del Sur: implicancias económicas, culturales y estratégicas

Carlos Argañaraz

Introducción

Durante las últimas décadas, la República de Corea ha experimentado una transformación económica notable. Desde la segunda mitad del siglo XX, el país pasó de ser una economía en desarrollo a convertirse en una de las principales economías industrializadas del mundo. Este proceso estuvo impulsado principalmente por la industrialización orientada a la exportación y por el crecimiento de grandes conglomerados empresariales.

En este contexto, el turismo ha emergido como un sector estratégico para complementar el modelo de desarrollo económico del país. En las últimas dos décadas, la República de Corea ha desarrollado una estrategia integral para posicionarse como uno de los principales destinos turísticos de Asia. La promoción del turismo se ha convertido en una herramienta de política pública con múltiples objetivos: estimular el crecimiento económico, diversificar la estructura productiva, fortalecer la diplomacia cultural y promover el desarrollo regional (Korea Tourism Organization, 2023; Heon, 2026).

El turismo contribuye significativamente a la economía surcoreana mediante la generación de empleo, los ingresos de divisas y el estímulo a sectores como transporte, hotelería, comercio y entretenimiento. A diferencia de sectores industriales intensivos en capital, el turismo genera empleo en una amplia gama de servicios y puede estimular el crecimiento económico en distintas regiones del territorio.

Al mismo tiempo, la expansión global de la cultura popular coreana —conocida como hallyu— ha ampliado el atractivo del país como destino turístico. El Gobierno ha aprovechado este fenómeno para integrar la industria cultural en su estrategia de promoción turística, convirtiéndola en un instrumento eficaz de proyección internacional y de atracción de visitantes. 

El Gobierno surcoreano ha implementado políticas activas para apoyar el crecimiento del turismo, incluyendo campañas de promoción internacional, inversiones en infraestructura y programas destinados a mejorar la experiencia de los visitantes. Organismos como la Organización de Turismo de Corea desempeñan un papel central en la coordinación de estas iniciativas.

Este trabajo analiza las razones económicas, culturales y estratégicas que explican la promoción del turismo en Corea del Sur y evalúa sus implicancias para el desarrollo nacional y la proyección internacional del país.

 

1. Impacto económico del turismo

El turismo representa una fuente importante de ingresos para la economía surcoreana. Según estimaciones del World Travel & Tourism Council (2024), el sector turístico contribuye de manera directa e indirecta a una parte significativa del producto interno bruto del país y sostiene más de un millón de empleos.

El gasto de los visitantes internacionales beneficia a numerosos sectores económicos, incluyendo transporte, hotelería, gastronomía, comercio minorista y entretenimiento. Este gasto genera además efectos multiplicadores que estimulan la actividad económica en áreas relacionadas con el turismo.

Asimismo, el turismo contribuye a aumentar el ingreso de divisas y a fortalecer la balanza de pagos. Los visitantes extranjeros consumen bienes y servicios locales, lo que impulsa la inversión en infraestructura turística y mejora la competitividad del país como destino internacional.

Desde el punto de vista de la política económica, el turismo presenta ventajas significativas: requiere niveles relativamente moderados de inversión pública en comparación con otros sectores y genera empleo intensivo en servicios.

2. Diversificación económica

El desarrollo del turismo también responde a la necesidad de diversificar la economía surcoreana. Durante décadas, el crecimiento económico del país estuvo dominado por sectores industriales liderados por grandes conglomerados conocidos como chaebol.

Empresas como Samsung, Hyundai y LG desempeñaron un papel central en la expansión económica del país. Sin embargo, el Gobierno ha buscado fortalecer el sector de servicios como parte de una estrategia para mejorar la resiliencia económica y reducir la dependencia de la industria manufacturera.

El turismo contribuye a esta diversificación al estimular actividades vinculadas con los servicios, incluyendo el turismo cultural, el turismo gastronómico, el turismo médico y el turismo de reuniones y convenciones.

Además, el desarrollo del turismo facilita la participación de pequeñas y medianas empresas, lo que contribuye a ampliar la base productiva del país (Organization for Economic Co-operation and Development, 2022; World Travel & Tourism Council, 2024).

3. Cultura popular y poder blando

Uno de los rasgos distintivos de la estrategia turística surcoreana es la integración de la cultura popular en la promoción internacional del país. El fenómeno conocido como hallyu, u “ola coreana”, ha ampliado notablemente la visibilidad global de la cultura surcoreana.

El éxito internacional del k-pop, del cine y de las series televisivas ha despertado un fuerte interés por el país. Artistas como BTS y Blackpink, así como producciones audiovisuales como El Juego del Calamar y películas como Parásitos, han contribuido a posicionar a Corea del Sur como un referente cultural global.

Este fenómeno se relaciona con el concepto de soft power, desarrollado por el politólogo Josef Nye (2004). Según este enfoque, la influencia internacional de un país puede derivar de su capacidad para atraer a otros a través de su cultura, valores e instituciones.

El turismo constituye una herramienta clave para transformar esa atracción cultural en beneficios económicos y diplomáticos. Los visitantes extranjeros no solo consumen productos turísticos, sino que también desarrollan una mayor familiaridad con la sociedad y la cultura coreanas (Kim, 2013; Korea Tourism Organization, 2023; World Tourism Organization, 2018).

4. Desarrollo regional

La promoción del turismo también responde al objetivo de fomentar el desarrollo regional. Aunque la capital, Seúl, concentra gran parte de la actividad económica del país, el Gobierno ha impulsado políticas destinadas a promover destinos turísticos en otras regiones.

Entre los destinos más destacados se encuentran la isla de Jeju, Gyeongju y Busan. Estas regiones han recibido inversiones en infraestructura turística y programas de promoción internacional.

El desarrollo del turismo regional permite generar empleo y oportunidades económicas fuera de la capital. Asimismo, contribuye a preservar y valorizar el patrimonio cultural e histórico del país (World Tourism Organization, 2018).

5. Implicancias para la política pública

La experiencia de la República de Corea muestra que el turismo puede desempeñar un papel relevante dentro de una estrategia nacional de desarrollo. Entre las principales implicancias de política pública, se destacan:

  1. Integración entre cultura y turismo: la promoción de la industria cultural puede fortalecer significativamente la competitividad turística de un país.
  2. Inversión en infraestructura y conectividad: la mejora de aeropuertos, transporte y servicios turísticos es fundamental para facilitar el acceso de visitantes internacionales.
  3. Desarrollo regional equilibrado: las políticas turísticas pueden contribuir a reducir disparidades territoriales y generar oportunidades económicas en regiones periféricas.
  4. Diplomacia cultural y proyección internacional: el turismo puede convertirse en un instrumento eficaz de diplomacia pública y fortalecimiento del soft power.

Conclusión

La promoción del turismo en Corea del Sur constituye una estrategia multidimensional que combina objetivos económicos, culturales y diplomáticos. El turismo contribuye a generar ingresos, crear empleo y diversificar la economía, al mismo tiempo que fortalece la proyección internacional del país.

El éxito de esta estrategia se ha visto reforzado por la expansión global de la cultura popular coreana, que ha transformado al país en un destino turístico altamente atractivo. En el futuro, la capacidad de integrar innovación cultural, infraestructura moderna y políticas públicas eficaces será clave para consolidar la posición de Corea del Sur en el mercado turístico internacional.

Referencias

Heon, K. S. (24 de abril de 2026). South Korea Moves to Overhaul Decades-Old Tourism Laws as Industryu Pushes Reform. AJP, Asia First News Agency. https://www.ajupress.com/view/20260424000470106

Kim, Y. (2013). The Korean Wave: Korean Media Go Global. Routledge.

Korea Tourism Organization. (2023). 2023 Korea Tourism Statistics. https://docviewer.nanet.go.kr/reader/viewer

Nye, J. (2004). Soft Power: The Means to Success in World Politics. PublicAffairs.

Organization for Economic Co-operation and Development. (2022). OECD Tourism Trends and Policies. https://www.oecd.org/en/publications/oecd-tourism-trends-and-policies-2022_a8dd3019-en.html

World Tourism Organization. (2018). Tourism and Culture Synergies. UNWTO. https://doi.org/10.18111/9789284418978

World Travel & Tourism Council. (2024). Travel & Tourism Economic Impact 2024. South Korea https://cdn.prod.website-files.com/6329bc97af73223b575983ac/667bf380b1f09f2607892b30_EIR2024-SouthKorea.pdf 

La política de promoción del turismo coreana y el soft power: papel de los influencers

Guadalupe Gostogaray

La creación de contenido en redes sociales y la aparición de los influencers en los últimos años ha generado una nueva forma de permeabilidad e interacción entre países. Se trata de una industria que está teniendo un rápido crecimiento, con un mercado mundial valorado en aproximadamente 23 mil millones de dólares en 2025 (Fortune Business Insights, 2025). Ante este escenario, es importante evaluar qué estrategias ha tomado la República de Corea, qué potencial existe en Argentina y qué valor puede llegar a tener esta industria para el aumento del turismo entre ambos países.

En primer lugar, la conocida ola coreana, o hallyu, ha logrado permear a nivel global, traccionando turistas provenientes de distintas partes del mundo. Sin embargo, luego de la pandemia de COVID-19, el turismo como industria decayó de manera notable. Paradójicamente, el consumo de contenido en redes sociales se duplicó durante la pandemia, donde aproximadamente un tercio de la población de entre 18 y 34 años está consumiendo más contenido de influencers (Smith, 2025).

En este escenario, el contenido en redes sociales puede ser una resignificación del poder blando: allí donde antes había una costosa película de Hollywood, hoy hay una persona contando desde su teléfono celular su propia experiencia en Corea, desde las comidas que disfrutó hasta los paisajes que vio y las actividades que realizó. Se pasa de una integración más aspiracional a una más horizontal. Y el impacto puede ser incluso mayor, ya que se trata de personas de diferentes países creando puentes con su propia intercompetencia cultural, no a través de los significantes preimpuestos por el país que desea tener esta influencia externa.

En este sentido, el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de Corea tiene como objetivo incrementar el turismo a aproximadamente 17 millones de turistas por año (niveles prepandemia) (InvestKorea, 2025). Para ello, se han utilizado distintas estrategias. El Ministerio delimita, dentro de su reporte de estrategias del año 2025, la creación del K-Contents and Media Strategy Fund, que tiene entre sus objetivos el invertir en la industria de creación de contenido en redes sociales (Ministerio de Cultura, Deporte y Turismo de Corea del Sur, 2025). En líneas generales, el reporte expresa una intención de impulsar aún más esta industria y utilizarla para permear en países/regiones clave, tales como Japón, China y el Sudeste Asiático. También está la promoción de los K-influencers, unos 2800 extranjeros que fueron recibidos en Corea en abril del año corriente para impulsar el turismo (Theresia, 2025). Provenientes de 95 países, crearon más de 20.000 piezas de contenido en redes sociales.

Para Argentina, se trata de una industria de considerablemente poco costo y grandes fuentes de inversión público-privada en lo potencial. Si bien ya existen los/las influencers, no ha habido estrategias o políticas que involucren esta industria de forma directa. Tal como la República de Corea, Argentina puede utilizar elementos que ya son parte de su proyección de poder blando, tales como el fútbol, el mate o su comida típica para generar un primer intento de inserción a nivel global en esta industria. Es decir, aprovechar los recursos ya existentes para poder traccionar nuevos mercados turísticos.

Sin embargo, entre América Latina (en particular Argentina) y la República de Corea hay todavía un potencial turístico casi sin explorar. Según reportes del INDEC (2025), el 5-10 % del turismo emisivo y receptivo del país en agosto de 2025 fue de la categoría “resto del mundo”, lo cual implica una representación incluso menor de población coreana. A su vez, según el Korea Tourism Data Lab (s. f.), México representó el 0,4 % de los turistas en 2024. El laboratorio lleva mediciones de algunos países únicamente, Argentina no se encuentra entre ellos. Asimismo, aproximadamente el 90 % de la población en Corea del Sur cuenta con acceso a redes sociales (Inquivix, s. f.), mientras que según estudios de la Universidad FASTA (Carballo, 2025) y Statista (2025), el 70 % de los habitantes en Argentina usa redes sociales, la mayoría para entretenimiento y ocio. Esto demuestra dos grandes fuentes de inserción de contenido vía influencers que tienen la potencialidad de aumentar el turismo entre ambos países.

Uno de los mayores desafíos que presenta el potencial intercambio en redes sociales entre la República de Corea y Argentina es la diferencia de idioma. Si bien en ambos casos hay parte de la población que habla inglés o coreano/español, la amplia mayoría de sus usuarios en redes en principio encontraría dificultades para comunicarse. En este caso, Argentina podría beneficiarse de los/as influencers provenientes de la comunidad argentina-coreana, quienes ya están trabajando en acercar la cultura, la comida y las tradiciones de la República de Corea al país.

Para concluir, se demuestra aquí que las estrategias utilizadas por la República de Corea en torno al uso de influencers como herramienta de poder blando para traccionar más turismo a nivel global pueden ser un buen ejemplo para la Argentina. Sin embargo, se trata aún de una industria y un mercado poco explorado entre ambos países, donde pueden surgir varias oportunidades de intercambio bilateral.