Asuntos Euroasiáticos

Boletín N.° 41 del Comite de Asuntos Euroasiáticos

Boletín N.° 41 del Comite de Asuntos Euroasiáticos

Palabras introductorias
En este bimestre de junio-julio 2026, Eurasia ha continuado siendo un escenario privilegiado de acontecimientos que impactan en el mundo entero. A la centralidad de la guerra rusa en Ucrania, se han sumado desarrollos importantes a nivel de política interna en los países de la región y otros de carácter internacional.

La guerra ha tomado un giro inesperado con la intensidad de ataques ucranianos de larga distancia, principalmente con drones, sobre blancos estratégicos en el territorio de la Federación Rusa: refinerías de petróleo, puertos, bases aéreas y centros de acopio de mercancías que pueden ser de uso dual. Estas acciones han impactado en la vida del ciudadano ruso a través de la escasez de combustible, las disrupciones en los servicios aéreos y muertes o heridos civiles: la guerra, acontecimiento que se mantenía lejano, ha llegado a la población. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, ha declarado que el objetivo es ejercer presión sobre las autoridades rusas para que acepten negociar un cese el fuego.

Rusia ha respondido a esta campaña de las fuerzas ucranianas con ataques de gran intensidad sobre ciudades, particularmente sobre la capital Kyiv, y sobre blancos civiles, con drones y misiles balísticos, causando grandes daños de infraestructura y un elevado número de víctimas civiles.

Otra novedad en estos meses ha sido el creciente aislamiento de la península de Crimea, ocupada por la Federación Rusa desde 2014, mediante el bombardeo de los caminos y puentes utilizados por el ejército ruso para su abastecimiento. Esto ha provocado un éxodo significativo de ciudadanos rusos que vivían en la península hacia territorio de su país, así como una baja en los recursos de turismo en pleno período estival.

Ucrania ha intensificado también sus ataques sobre barcos rusos y de otras banderas que transportan petróleo o granos rusos en los mares Negro y de Azov, así como sobre la base naval rusa de Novossibirsk, sobre el mar Negro, causando su cierre temporario.

Desde el punto de vista humanitario, las cifras de bajas han seguido aumentando a niveles alarmantes y ambos contendientes enfrentan problemas de recursos humanos para la continuación de las acciones. Una noticia alentadora, sin embargo, ha sido la recuperación, en este período, de decenas de niños y adolescentes ucranianos que habían sido secuestrados o ilegalmente transferidos a territorio ruso.

En el ámbito de la política interna, Ucrania ha visto surgir un intenso movimiento de protesta ante la decisión del presidente Zelenskiy de pedir la dimisión del entonces ministro de Defensa, Mikhailo Fedorov. El primer mandatario se vio prácticamente obligado a pedir también la renuncia del jefe del Comando Conjunto delas Fuerzas Armadas, general Skirsky, y la crisis sigue sin resolverse completamente. Han continuado asimismo las investigaciones por casos de corrupción y el descontento por las políticas de reclutamiento. Por otro lado, continúan los  trabajos para cumplir con los objetivos fijados por la Unión Europea para el proceso de adhesión.

En Rusia, se acercan las elecciones parlamentarias de septiembre y el escenario político se ha visto conmocionado por la exclusión del Partido Yabloko, el único que condena la guerra con Ucrania, a lo que se sumó el encarcelamiento de dos de sus dirigentes. Pese a la estricta legislación que aplica el Gobierno ruso a expresiones en contra de la guerra, en un contexto político crecientemente represivo, cientos de jóvenes se manifestaron frente al Palacio de Justicia para protestar contra la medida de exclusión electoral. 

También en el ámbito de la política interna, hubo un acontecimiento importante en Armenia: la reelección del primer ministro Pashinyan, cuya política está orientada a un mayor acercamiento con los países occidentales y la regularización de relaciones con Azerbaiyán.

En Turquía, único país euroasiático miembro de la OTAN, se llevó a cabo la última cumbre de la Organización, confirmando el papel protagónico del país en la región y sus aspiraciones a devenir un actor imprescindible de la escena internacional.

En Kazajistán, un país clave de Asia Central, región en la que tradicionalmente los Gobiernos permanecen largo tiempo en el poder, entró en vigor la nueva Constitución, que crea la figura de la vicepresidencia y autoriza la reelección indefinida del presidente.
En Moldavia, se llevó a cabo la segunda conferencia de adhesión a la Unión Europea, oportunidad en la que se abrieron oficialmente las negociaciones sobre el bloque de Fundamentos, que incluye los parámetros europeos en materia de Estado de derecho, justicia, libertad, instituciones democráticas y reforma de mercado, entre otros. También continuó el debate sobre la posibilidad de la integración con Rumania, miembro de la UE y de la OTAN, con el objetivo de asegurar una mayor protección del Estado ante eventuales ataques externos.

Les deseo una interesante lectura.
Lila Roldán Vázquez